EL SÍNTOMA NO ES EL PROBLEMA: PORQUE TUS CRISIS RELACIONALES HABLAN DE FRAGMENTACIÓN IDENTITARIA

autosabotaje disociación estructural fragmentación identitaria gestión de límites integración emocional juan zárate patrones repetitivos raíz sistémica sistemas de la familia interna (ifs) trauma complejo trauma de desarrollo

INTRODUCCIÓN

Sofía llegó a terapia con una lista. Problemas de comunicación con su pareja. Dificultad para poner límites con clientes demandantes. Sensación de agotamiento crónico que ninguna técnica de autocuidado resolvía. Patrones de autosabotaje cuando estaba cerca de logros importantes. Relaciones familiares tensas que no sabía cómo reparar.

Cinco problemas aparentemente distintos. Cinco "áreas a trabajar". Su terapeuta anterior abordaba uno por uno: esta semana trabajamos comunicación asertiva, la siguiente trabajamos límites profesionales, después exploramos el autocuidado.

Después de dos años, Sofía había aprendido muchas herramientas. Pero los problemas seguían rotando. Mejoraba la comunicación con su pareja, pero entonces explotaba el tema de límites con clientes. Lograba descansar mejor, pero volvía el autosabotaje. Era como jugar al "whack-a-mole": golpeas un problema y otro emerge inmediatamente.

¿Te suena familiar? Si has trabajado en múltiples "problemas" sin lograr transformación sostenible, este artículo es para ti. Porque probablemente no tienes muchos problemas separados. Tienes una raíz sistémica que genera múltiples síntomas. Y esa raíz se llama fragmentación identitaria.

 

LA DIFERENCIA ENTRE SÍNTOMA Y RAÍZ

En medicina, entendemos intuitivamente esta distinción. Si tienes fiebre, dolor de cabeza, fatiga y tos, no son cuatro enfermedades: son cuatro síntomas de una infección respiratoria. Tratar cada síntoma por separado (antifebril, analgésico, energizante, antitusígenos) puede dar alivio temporal, pero no resuelve la infección subyacente.

Lo mismo ocurre con las crisis emocionales y relacionales. Cuando experimentamos múltiples dificultades en diferentes áreas de nuestra vida, la tendencia es tratarlas como problemas independientes. Pero frecuentemente son manifestaciones diversas de una desorganización identitaria más profunda.

Onno van der Hart, pionero en el estudio de la disociación estructural, demostró que el trauma complejo no genera "un problema" sino una fragmentación del sistema identitario completo. Diferentes partes de nosotros quedan congeladas en momentos distintos del desarrollo, con creencias, emociones y estrategias de supervivencia contradictorias entre sí.

Bessel van der Kolk, en su investigación sobre trauma y el cuerpo, documenta cómo esta fragmentación no es solo psicológica: es neurobiológica. Diferentes redes neuronales se activan en diferentes contextos, generando respuestas incongruentes que la persona experimenta como "problemas" separados pero que en realidad son expresiones de un sistema identitario no integrado.

 

CÓMO LA FRAGMENTACIÓN GENERA SÍNTOMAS MÚLTIPLES

Volvamos a Sofía. Cuando exploramos más profundamente, descubrimos un patrón: todos sus "problemas" tenían una estructura común.

Con su pareja: Sofía se sentía insegura y necesitada. No podía expresar sus necesidades sin sentirse egoísta. Terminaba callando hasta explotar.

Con sus clientes: Sofía era incapaz de decir "no". Aceptaba demandas irrazonables porque sentía que su valor dependía de ser útil. Se sobre-exigía hasta el agotamiento.

En su crecimiento profesional: Cuando estaba cerca de un logro importante, Sofía saboteaba. Cancelaba reuniones clave, procrastinaba proyectos relevantes, enfermaba justo antes de oportunidades importantes.

Con su familia: Sofía oscilaba entre complacer a todos o cortar contacto. No encontraba un punto medio donde pudiera ser ella misma y mantener vínculos.

Cinco síntomas. Una raíz: Sofía tenía dos configuraciones identitarias en guerra.

Por un lado, la "Sofía Capaz": competente, útil, generosa, que validaba su existencia siendo indispensable para otros. Por otro lado, la "Sofía Vulnerable": la niña que necesitaba pero aprendió que pedir era peligroso, que sus necesidades eran demasiado, que debía esconderse para no ser rechazada.

Estas dos identidades no dialogaban. Competían. Y esa competencia generaba síntomas en cada área de su vida donde ambas identidades intentaban expresarse simultáneamente.

 

EL MODELO DE DISOCIACIÓN ESTRUCTURAL

Van der Hart, junto con Nijenhuis y Steele, desarrollaron el modelo de disociación estructural para explicar científicamente este fenómeno. Según su investigación, el trauma complejo —especialmente el trauma de desarrollo o transgeneracional— genera compartimentalización identitaria como estrategia adaptativa.

No es patología. Es una respuesta inteligente del sistema nervioso ante demandas contradictorias imposibles de integrar en el momento en que ocurren. Un niño que necesita amor de un padre que simultáneamente lo lastima no puede integrar esa contradicción. Entonces crea compartimentos: una parte que ama al padre, otra que tiene miedo del padre, otra que está enojada con el padre.

Estas "partes" no son metáforas. Son configuraciones neurobiológicas distintas con sus propios patrones de activación, memoria y respuesta emocional. Richard Schwartz, creador del modelo Internal Family Systems (IFS), validó empíricamente que estas partes internas tienen coherencia psicológica propia y pueden entrar en conflicto entre sí como si fueran personas distintas.

El problema es que estas partes, útiles para sobrevivir situaciones imposibles en la infancia, se vuelven disfuncionales en la adultez. La "parte complaciente" que te salvó de conflictos familiares ahora te impide poner límites profesionales. La "parte protectora" que escondió tu vulnerabilidad para evitar rechazo ahora sabotea tu intimidad de pareja.

 

POR QUÉ TRATAR SÍNTOMAS UNO POR UNO NO FUNCIONA

Si Sofía trabaja solo en "comunicación asertiva con su pareja", puede aprender técnicas. Pero cuando intenta aplicarlas, la "Sofía Vulnerable" se activa con pánico: "Si pido lo que necesito, me van a rechazar". Entonces las técnicas fallan, no porque Sofía no sepa cómo aplicarlas, sino porque una parte de ella sabotea activamente lo que otra parte intenta hacer.

Si Sofía trabaja solo en "poner límites con clientes", puede comprometerse a decir "no". Pero cuando llega el momento, la "Sofía Capaz" se activa con desesperación: "Mi valor depende de ser útil. Si digo no, no valgo nada". Y acepta otra demanda irrazonable.

Es agotador. Sofía se culpa: "¿Por qué no puedo aplicar lo que sé? ¿Por qué sigo cayendo en los mismos patrones?". Pero el problema no es falta de voluntad o conocimiento. Es que está intentando cambiar síntomas sin abordar la raíz sistémica: sus identidades fragmentadas están en guerra.

Judith Herman, psiquiatra especializada en trauma complejo, explica que la recuperación no consiste en eliminar síntomas sino en restaurar conexión e integración. Mientras las partes del self permanezcan disociadas, los síntomas seguirán rotando en diferentes áreas de la vida.

 

LA FRAGMENTACIÓN COMO RAÍZ SISTÉMICA

Aquí está el cambio de paradigma fundamental: no tienes muchos problemas. Tienes identidades fragmentadas que generan problemas en cada contexto donde intentan coexistir sin haberse encontrado.

Tu crisis de pareja no es "un problema de comunicación". Es que la identidad que aparece en tu relación íntima está en conflicto con necesidades que otra identidad tuya sostiene pero no puede expresar.

Tu dificultad para poner límites profesionales no es "falta de asertividad". Es que una identidad en ti necesita ser útil para validar su existencia, mientras otra identidad está exhausta y necesita descanso, pero ambas no han negociado nunca.

Tu autosabotaje cerca de logros importantes no es "miedo al éxito". Es que una identidad en ti está lista para crecer, pero otra identidad tiene terror de ser visible porque la visibilidad fue peligrosa en tu historia.

Dan Siegel, neuropsiquiatra especializado en neurobiología interpersonal, acuñó el término "integración" como el proceso de crear coherencia entre elementos diferenciados del self. La salud mental, según Siegel, no es ausencia de conflicto sino capacidad de integración: honrar la diversidad interna mientras creas colaboración entre partes.

Cuando abordas la fragmentación identitaria como raíz sistémica, no trabajas en "problemas" separados. Trabajas en crear encuentros auténticos entre tus identidades en conflicto. Y cuando esas identidades logran verse, escucharse y negociar, los síntomas en múltiples áreas de tu vida se resuelven simultáneamente.

 

SEÑALES DE QUE ESTÁS TRATANDO SÍNTOMAS EN LUGAR DE LA RAÍZ

¿Cómo saber si tus múltiples "problemas" son síntomas de fragmentación identitaria?

Estas señales pueden orientarte:

  • Trabajas en un problema y mejora, pero inmediatamente otro problema se intensifica. Es el efecto "whack-a-mole": los síntomas rotan porque la raíz sigue activa.
  • Sabes intelectualmente qué deberías hacer, pero no puedes hacerlo consistentemente. No es falta de voluntad: es que diferentes partes de ti tienen agendas contradictorias.
  • Patrones problemáticos aparecen en múltiples áreas de tu vida con estructura similar. Misma dinámica en pareja, trabajo, familia, amistades: siempre complacer, siempre exigirte, siempre esconder necesidades.
  • Sientes que "no eres tú misma" en diferentes contextos. En el trabajo eres segura, en casa eres insegura. Con amigos eres generosa, con pareja eres demandante. No son facetas: son identidades fragmentadas.  

 

MÁS ALLÁ DEL TRABAJO SINTOMÁTICO

La buena noticia es que una vez que identificas la fragmentación identitaria como raíz, el trabajo terapéutico cambia radicalmente. Ya no estás aprendiendo "técnicas para cada problema". Estás facilitando encuentros entre partes de ti que nunca dialogaron.

Este trabajo es más profundo que el enfoque sintomático. Requiere arqueología emocional: ¿cuándo y por qué se generó esta fragmentación? Requiere traducción: ¿qué necesita cada identidad que no ha podido expresar? Y requiere integración: ¿cómo pueden estas identidades coexistir y colaborar en lugar de competir?

No es trabajo rápido. Pero es trabajo que genera transformación sostenible. Porque cuando la raíz sana, múltiples síntomas se resuelven simultáneamente sin que tengas que "trabajar" en cada uno por separado.

 

UNA INVITACIÓN A MIRAR MÁS PROFUNDO

Si te reconoces en esta descripción —múltiples problemas que rotan sin resolverse, sensación de estar "trabajando en ti" sin transformación duradera— te invito a considerar: ¿y si no tienes muchos problemas sino una raíz que no has identificado?

En el próximo artículo exploraremos señales específicas de fragmentación identitaria para que puedas reconocer tus propios patrones. Por ahora, simplemente valida tu experiencia: si sientes que estás jugando al "whack-a-mole" con tus crisis, no estás haciendo algo mal. Probablemente estás tratando síntomas de una raíz que merece ser vista.

 


 

Referencias científicas:

- Van der Hart, O., Nijenhuis, E., & Steele, K. (2006). “The Haunted Self: Structural Dissociation and the Treatment of Chronic Traumatization”. Norton.

- Van der Kolk, B. (2014). “The Body Keeps the Score: Brain, Mind, and Body in the Healing of Trauma”. Penguin.

- Schwartz, R. (1995). “Internal Family Systems Therapy”. Guilford Press.

- Herman, J. (1992). “Trauma and Recovery: The Aftermath of Violence—From Domestic Abuse to Political Terror”. Basic Books.

- Siegel, D. (2012). “The Developing Mind: How Relationships and the Brain Interact to Shape Who We Are”. Guilford Press.

- Nijenhuis, E. (2015). The trinity of trauma: Ignorance, fragility, and control. “Journal of Trauma & Dissociation”, 16(4), 449-470.

 


 

Este blog fue escrito por:

Juan R. Zárate. Coach Especialista en Armonización de Identidades y Liberador de Silencios Ancestrales. Forma parte de la comunidad de terapeutas de "Encuentra tu Terapeuta". Facilita procesos de integración identitaria.

Puedes contactarlo de manera directa haciendo click aquí

¿Estás buscando un terapeuta holístico, coach o un profesional de la salud con mirada integrativa?

Si quieres conocer el listado de terapeutas y profesionales holísticos de la plataforma "Encuentra tu Terapeuta", haz click en el botón de abajo.

Podrás filtrar por formación holística, universitaria, lugar de atención o incluso si atienden online, entre otras opciones más, para contactar con quien más te resuene.

¡El servicio de búsqueda y contacto es 100% sin costo para ti!

¡Quiero conocer a los profesionales!

¿Eres uno de estos profesionales y te gustaría dar a conocer tus servicios en la plataforma?

Si eres coach, profesional orientado a una mirada integrativa o terapeuta holístico y quieres dar a conocer tus servicios en la plataforma, haz en el botón que se encuentra a continuación y completa el formulario para recibir toda la información necesaria para aplicar al proceso de selección y comenzar a ser parte.

¡Quiero dar a conocer mis servicios!